Suena ambiciosos, no?
Entre las PYMEs destacan como principal desafío la centralización de las comunicaciones con sus clientes.

En la actualidad, las empresas consiguen adquirir clientes potenciales a través de múltiples canales: redes sociales, campañas de marketing paga y gratuita, formularios en sitios web propio o redes sociales, llamadas telefónicas, correos electrónicos, etc.

Pero como estos canales no se encuentran integrados, el proceso de ventas se vuelve sumamente caótico. La atención al cliente es lenta, ineficiente, los sistemas no pueden medir las ventas de manera efectiva y muchos contactos o leads se pierden en medio de esta confusión. Prospectos por los que hicieron un gran esfuerzo por adquirir.

Y aquí es donde el cliente tiene una experiencia de compra nefasta.

Es muy probable que ud encuentre errores en sus procesos de ventas que lo harán desesperar. Calma! A todos nos ha pasado alguna vez.

Comunicación no centralizada: un problema estructural

Existe una falsa creencia entre las empresas pequeñas y medianas:
“Más canales significan más clientes potenciales y más ventas”.

En función de esto, las empresas habilitan tantos punto de contacto con los clientes como sea posible.

Teléfono, Email, Formularios web, WhatsApp, Chatbots, Facebook Messenger, Instagram, etc etc Y la lista se amplía.

La realidad es que tener múltiples canales tiene un lado bueno y uno malo: por un lado, puede ofrecer a sus clientes una gran variedad de opciones de contacto, pero tener múltiples canales de comunicación carentes de una estrategia y planificación considerando la experiencia omnicanal puede poner en peligro la capacidad de la empresa de responder a los clientes de manera organizada.

Cuando un cliente contacta a una empresa, espera una solución. Y si nota que en algunos canales se le presta menos atención que otros, genera una experiencia de cliente muy negativa.

Retrasos en el servicio al cliente

En la era digital, los clientes esperan obtener un servicio al cliente de manera simple y casi instantánea.

Es por eso que, cuando se trata de preguntar sobre productos o servicios, las personas tienden a elegir canales de comunicación cotidianos como WhatsApp, Facebook Messenger, correo electrónico. Porque son los medios que utiliza habitualmente.

En este contexto, el tiempo que un cliente potencial tiene que esperar antes de recibir una respuesta determina el éxito o el fracaso de la venta.
Es decir, responder rápidamente las consultas de un cliente potencial tiene un impacto directo en su decisión de comprar.
¿Y qué sucede si un cliente no recibe una respuesta a tiempo? Simple: sus competidores capitalizarán esa ineficiencia en ventas.

Que no le suceda a uds ni a su empresa. Hay formas muy eficientes de organizar y optimizar los proceso de ventas y atención al cliente.